5.jpg

"OTRAS VIDAS", POR CONSTANZA
BRAVO GRANADINO 

El concepto de género es actualmente uno de los conceptos de mayor controversia, dentro de un contexto de despertar social el cual que ha involucrado a diversidad de dimensiones y aspectos de la vida humana, de manera integral en cuanto a grupos. Definido tradicionalmente según la OMS como:…”los conceptos sociales de las funciones, comportamientos, actividades y atributos que cada sociedad considera apropiados para los hombres y las mujeres. Las diferentes funciones y comportamientos pueden generar desigualdades de género, es decir, diferencias entre los hombres y las mujeres que favorecen sistemáticamente a uno de los dos grupos. A su vez, esas desigualdades pueden crear inequidades entre los hombres y las mujeres con respecto tanto a su estado de salud como a su acceso a la atención sanitaria”.

 

¿Qué implica esta definición? Un breve ejercicio sintético sería el siguiente. De manera histórica los roles sociales han sido establecidos según el género de acuerdo a un modelo binario de definición; esto quiere decir Hombre o Mujer. Así mismo, estos roles implican ciertos posicionamientos de acuerdo al género, en materia social, económica, política, salud, y por supuesto, socio-afectiva (1). Cuando hablamos sobre estos posicionamientos, nos referimos especÍficamente a cómo nos interrelacionamos con instituciones, objetos y el mundo natural; de distinta manera en relación a aquellos conceptos que se perciben de cierta manera de acuerdo a una intención previa, para la acción de una conducta particular. Estas conductas a su vez, son pre-diseñadas para activar y mantener un modelo social que pueda cumplir con ciertas funciones básicas de de seudo-sustentabilidad con implicancia directa en el factor humano. Las expectativas de acuerdo al género son claras y específicas; el sistema educativo es un claro ejemplo de ello, bajo un modelo de conductismo establecido para formar y estructurar personalidades que puedan adaptarse al engranaje social y continuar en su construcción. Sin embargo, esto es un error fundamental de atribución, debido a que la individualidad y diversidad del ser humano, es un característica intrínseca de su especia, llevando esta modalidad hacia un fracaso en el cual nos encontramos inmersos en la actualidad, y que empíricamente puede ser establecido. Así, la diversidad involucra el concepto de género, colocando en cuestionamiento aquello establecido e impuesto sin consideración de la subjetividad y la identidad, en este caso de género con la cual el y la sujeto pueden reconocer desde la experiencia propia e individual (2).

 

En este punto es donde nos encontramos con un cruce, y desde donde nacen diversas posturas y conceptos sobre la diversidad de género, que no son nuevos, sino que hoy vienen a dejar la oscuridad encontrando un lugar para reconocer su verdad en el mundo, desde las voces primeras y esas historias que merecen la oportunidad de ser reconocidas por otro, para finalmente ampliar y extender el mundo colectivo y las variaciones que existen de él, con “suerte”, para construir uno mejor.

 

Constanza Bravo Granadino, reconocida fotógrafa y creadora chilena, nos presenta su último proyecto llamado “Otras Vidas”, en relación al activismo y reciliencia trans en Chile. A continuación la entrevista realizada por Plataforma (Colectiva) y el material de libre visualización:

P.C.: El proyecto “Otras Vidas” habla por sí mismo, desde sus imágenes y relatos íntimos podemos imaginar y conocer las vidas que en este trabajo se representan; emociones que casi pueden palparse. Cuéntanos Constanza, ¿cómo es la experiencia de desarrollar un trabajo que cruza entre lo político, la imagen y el concepto de género? ¿Qué significa para ti desde lo autoral como desde su contenido en sí? ¿Qué piensas?

C.B.: Creo que los proyectos artísticos siempre tienen una visión política, nacen de la necesidad de visibilizar lo que para uno es un problema, para generar reflexión.

Haber sido invitada por Gabriela Aguilera a ser parte de este proyecto significó un desafío muy importante para mi, salirse del trabajo individual a un proyecto colectivo y multidisciplinario fue tremendamente enriquecedor a nivel profesional como personal.

 

Los conceptos género y diversidad son temas sumamente importantes, creo que tenemos una deuda como sociedad de cuestionar el patriarcado que históricamente nos ha violentado, informándonos sobre otras posibilidades de convivencia respetuosa y amable, para no juzgar y aceptar a ese otre como un ser con igualdad de derechos.

Es por esto que me parece necesario realizar proyectos de esta índole, con el fin de aportar a la larga tarea de generar cambios culturales para construir una sociedad más inclusiva.

P.C.: Cuéntanos acerca del proceso de gestión y creación en el que estuviste involucrada y descríbenos un poco en relación a el abordaje desde lo técnico de un proyecto de este tipo. ¿Cómo fue llevado a cabo para aquellos que aún no se han interiorizado en él?

C.B.: Gabriela (escritora) conoció a Silvia (fundadora de Traves Chile) en un taller literario, en esa oportunidad ella le comentó a Gabriela la importancia de dejar testimonios de personas trans como material histórico de una de las comunidades más invisibilizadas en nuestra sociedad.

Desde esa conversación surge la idea de realizar un proyecto literario, llegando a la conclusión de que la mejor manera de hacerlo era desde las biografías de las protagonistas contadas en primera persona.

Así se pensó el proyecto en formato libro, y también la idea de incorporar  imágenes como recurso para contextualizar las historias y potenciar las narraciones. En ese momento (año 2016) me integro al proyecto y junto a Gabriela empezamos a articular el modo de trabajo. Decidimos hacer un recorrido georreferencial por distintos barrios de Santiago elegidos por las propias protagonistas, por su significado histórico a nivel personal. Así con cada una, recorrimos la ciudad haciendo una entrevista semi estructurada. Paralelo a estas salidas, fui recopilando archivo fotográfico y periodístico de Katty, Silvia y Carla, para escanearlo y sumarlo a cada relato.

 

Durante el transcurso del proyecto, año 2017, decidimos postular a un fondo internacional para disidencias sexuales, el cual no nos adjudicamos. Al año siguiente postulamos al FONDART de Derechos Humanos, donde logramos un buen puntaje, sin embargo quedamos en lista de espera. Seguimos avanzando y con todo el material recopilado, decidimos invitar a Nicolás Venturelli (diseñador), a ser parte del equipo de trabajo. Teniendo una maqueta, el año 2019, postulamos al FONDART de difusión regional, fondo que nos adjudicamos y que nos permitió imprimir el libro.

Debido a la pandemia el proyecto se retrasó un año y recién el 29 de abril logramos hacer el lanzamiento virtual. Actualmente estamos trabajando en difundirlo a través de RRSS, repartiendo ejemplares del libro a instituciones con las cuales estábamos comprometidos como Traves Chile y algunas bibliotecas, como también a personas que nos ayudaron durante el proceso. Próximamente el libro estará disponible en formato digital para toda la comunidad.

1.JPG

P.C.: Pensando ahora en lo colectivo, ¿cómo crees que será el efecto de este proyecto en la comunidad chilena, no tan solo desde aquellos grupos sociales que se ven directamente involucrados, sino para el ciudadano común?

 

C.B.: Hasta ahora el proyecto ha tenido buena recepción tanto dentro de la comunidad LGBTQIA+ como dentro de amistades y algunas instituciones educativas. A pesar de la pandemia haremos todo lo posible por distribuir libros tanto de manera física como digital a distintas partes del país.

Además esperamos poder seguir realizando actividades relativas a disidencias y derechos humanos para generar diálogo y discusión dentro de nuestra sociedad, y así seguir contribuyendo como tantas otras iniciativas a la generación de cambios positivos en la comunidad.

P.C.: El relato y la narrativa consideran una lectura del proyecto muy orgánica e íntima, permitiendo la identificación con cada ser representado a través de él. ¿Crees que puede llevarse más allá de solo este formato para proponer otro tipo de vínculo con la comunidad?

C.B.: Creo que existen diferentes formatos, este es uno de tantos, donde desde nuestras profesiones y como gestores, además de la confianza de las protagonistas se logró hablar de la comunidad trans desde lo vivencial. En este caso en particular decimos hacer un libro porque creímos que funcionaba bien para fusionar texto e imagen y de que el resultado podría trascender el tiempo y espacio, más ahora con lo digital. Pero creo que el proyecto en si mismo tal como lo dice el nombre, hace reflexionar sobre ese otro del cual se desconoce, y ese otro es un tema bastante más amplio que la historia de las participantes. Entonces el formato transciende el objeto libro y se puede transformar en diálogos y en intercambio de opiniones. Dentro del plan de difusión está la idea de hacer pequeñas lecturas del libro con algún invitado o invitada, además de un taller en un colegio de Santiago, entre otras cosas.

P.C.: Finalmente Constanza, y agradeciendo tu participación, ¿cómo vinculas este tipo de proyectos con el resto de tu obra autoral realizada hasta el día de hoy? ¿Es un nuevo camino o evolución/extensión de ella?

C.B.: Supongo que uno siempre evoluciona en sus prácticas, es importante probar nuevas formas de trabajo sin dejar los intereses propios de lado. Hace 20 que trabajo en proyectos sociales relativos a comunidades y/o educación. De alguna forma estos se han ido cruzando con mi quehacer artístico y creo que este proyecto logra potenciar ese cruce. Cada día me parece más importante trabajar de manera grupal, teniendo la oportunidad de estar con personas de diferentes profesiones para compartir conocimientos y lograr reflexiones más profundas en los diferentes temas. Actualmente paralelo a mi trabajo autoral, me encuentro participando en dos colectivos y ha sido súper enriquecedor. Creo que ambas formas de trabajo se pueden llevar de manera paralela.

 

5.jpg
2.jpg
3.jpg
4.jpg
6.jpg
7.jpg
8.jpg
9.JPG
10.JPG

Entrevista realizada y producida por Michell León, para Plataforma (Colectiva). 2021.

Constanza Bravo Granadino, 1985, Temuco, Chile. Estudios fotografía profesional en el Instituto Arcos de Santiago, complementando sus estudios con talleres de arte en el Museo Nacional de Bellas Artes, dos Diplomados en Arte en la Pontificia Universidad Católica y luego con la Maestría de Fotografía Latinoamericana Contemporánea impartida en el Centro de la Imagen, Lima, Perú. Su trabajo ha sido publicado en el museo virtual de fotografía PHmuseum. Ha participado en diferentes talleres con profesionales como Roberto Huarcaya, Jorge Gronemeyer, Mónica Nyrar entre otros. Sus proyectos han tenido diferentes visiones de portafolios en PhotoEspaña en Lima (2016) y por el del fotógrafo mexicano Gerardo Montiel (2011), entre otros expertos en arte.

(1)Ramírez, C. (2008). Concepto de género: Reflexiones (pp. 307-314). Albacete, España: Ensayos: Revista de la Facultad de Eduación.

(2)Butler, J. (2007). El género en disputa. El feminismo y subversión de la identidad. Barcelona, España: Paidos.